La Caída de Marquetalia

De Los Movimientos Guerrilleros en Latinoamérica

Por Richard Gott, Thomas Nelson and Sons, Ltd. 1970

La proliferación de grupos políticos de izquierda, en gran parte inspirados por la Revolución Cubana, y el hecho de que un gran número de estos grupos aprovecharan la situación conflictiva del campo para iniciar movimientos guerrilleros propios, forzó al gobierno - sin duda alguna bajo presión de los Estados Unidos - a considerar la tarea de ‘limpieza’ de las repúblicas independientes comunistas. 1  Si la rebelión política contra el Frente Nacional hubiera alcanzado las dimensiones de la lucha de Castro contra Batista, el área de Marquetalia, Sumapáz y El Pato controlada por los campesinos hubiera facilitado un refugio indispensable desde donde importantes campañas guerrilleras hubieran podido ser planeadas y puesto en marcha.

Desde el principio el Frente Nacional hacía esfuerzos para mejorar las condiciones en las áreas mas afectadas por la violencia.  El escritor Comunista, Alberto Gómez, explica la técnica

El gobierno de Lleras Camargo (1958-1962) adelantó una doble    política en las áreas guerrilleras. Por una parte, se tomaron    medidas hacia lo que se llamó la rehabilitación de las ‘zonas    afectadas por la violencia’. Los elementos claves de esta política    fueron la infiltración de las áreas campesinas por medio de    créditos de fomento a la producción y vivienda, y una repartición    abundante de promesas. La rehabilitación era selectiva y dirigida    a conquistar el apoyo político de los sectores campesinos, en    especial el de los ex guerrilleros y sus dirigentes, o por lo    menos neutralizarlos. Por otra parte, se les negaba la ayuda a    aquellos territorios cuyas poblaciones consideraban al gobierno    con desconfianza. Las organizaciones campesinas en estas áreas    fueron perseguidas igual que antes y muchos de sus dirigentes, en    especial los ex guerrilleros, fueron asesinados. 2

Sin embargo, como lo describió el corresponsal del New York Times, la apatía a los esfuerzos del gobierno de montar una campaña anti violencia, produce algo así como el efecto de una batidora de huevos sin los huevos. 3

Durante el año 1961, el gobierno pronunció violentas amenazas verbales contra las repúblicas independientes, y a comienzos del año 1962 la Sexta Brigada del ejército recibió la orden de atacar a Marquetalia. De acuerdo al relato del veterano dirigente comunista, Gilberto Vieira, la operación se montó con 5.154 soldados, 1.154 NCOs y 189 oficiales. Todos los destacamentos habían recibido entrenamiento especial en la lucha antiguerrilla. 4

El ataque inicial ocurrió sin mucho éxito.  Los campesinos consiguieron varias victorias y capturaron cantidad de armamento. Al mismo tiempo, en las ciudades, el Partido Comunista y el MRL organizaron una campaña de solidaridad con los campesinos de Marquetalia lo que obligó a Lleras Camargo al final de su periodo presidencial  a retirar las tropas. Por un breve momento Marquetalia parecía fuera de peligro.

Sin embargo durante 1963 el ejército hizo movimientos exploratorios en las áreas controladas por los campesinos, y el 1 de Enero de 1964 el sucesor de Lleras, León Valencia, anunció que el gobierno destruiría las repúblicas antes del fin de año. La Operación Marquetalia comenzó el 1 de Mayo, e incluyó a unos 16.000 soldados- casi una tercera parte del ejército Colombiano.

Colombia fue el primer país en Latinoamérica donde los Estados Unidos puso en acción las nuevas estrategias antiguerrilla desarrolladas durante los primeros años de la administración de Kennedy. Gilberto Vieira dejó un recuento de las etapas en que se dividió la estrategia

Fase una preparación y organización una vez que las tropas son    entrenadas en combate antiguerrilla, se envían espías al área y se    reclutan delatores.  Para este propósito se organizan acciones    ‘cívico-militares’, donde el ejército se muestra como un aparente    benefactor, entregando regalos a los campesinos ...ropa, primeros    auxilios, alimentos Norteamericanos de Care y Caritas...,     facilitando servicios médicos y dentales, construyendo puentes,    carreteras y escuelas.

Fase dos Se pone en operación un programa de gran alcance de acción    sicológica, usando el factor sorpresa. Se toman medidas para controlar    la población civil. Esta es la primera etapa de preparación para    bloquear el área.

Fase tres Las próximas operaciones tratan de aislar a los grupos de    rebeldes armados para luego destruirlos.

Fase cuatro El movimiento rebelde armado es dividido metódicamente,    usando técnicas sicológicas. Se aprovechan las divisiones internas    que resultan de las diferencias políticas, de las ambiciones de los    dirigentes, de las debilidades humanas, o de los errores del mando    guerrillero. Este es un esfuerzo para atraer a aquellos que estarían    inclinados a continuar con la lucha de guerrilla.

Fase cinco la etapa final es la reconstrucción económica, política    y social de la zona de operaciones, utilizando la ayuda Norteamericana    que previamente ha sido usada para destruir el área.

La primera etapa de ‘Operación Marquetalia’ -la acción cívico-militar-    fue un movimiento de acorralamiento y observación. Pero los ataques    comenzaron. El ejército trató de cerrar el amplio cerco, y lo que    había sido un movimiento de autodefensa de inmediato se convirtió en    una guerra de guerrilla. Después de una serie de combates, los    estrategas Colombianos y Yanquis perfeccionaron lo que imaginaban era    una táctica de choque.  Presumiendo de una gran eficiencia invitaron    a los periodistas Colombianos y extranjeros a observar la operación. 5     Se montó una operación aérea a gran escala usando gran cantidad de    helicópteros. El objetivo era cortarle la retirada al mando    guerrillero y destruirlo. Un ejército entero fue transportado por    helicóptero a la altura de los árboles hasta un lugar cercano a dos    ranchos campesinos donde los comandantes guerrilleros Marulanda y Yosa    vivían con sus familias.

Naturalmente el sitio estaba protegido y la guerrilla no sufrió bajas.    Se retiraron a las montañas como lo habían dispuesto. El gobierno, el    estado mayor del ejército, la prensa burguesa Colombiana y la prensa    Yanqui como la revista Life hicieron un gran alarde de este hecho,    titulándolo ‘Una derrota de los Rojos en Lo Andes’ y ‘La ocupación    Final de Marquetalia’. Pero este era sólo el comienzo de la lucha.

La guerrilla reforzó su impresionante fortaleza en las montañas y el    ejército empezó a contar sus bajas. 6

Otro Comunista, Alberto Gómez, ha tratado de explicar con dificultad porqué la caída de Marquetalia fue una victoria y no una derrota

Núnca esperamos que las zonas de autodefensa fueran inasequibles    desde el punto de vista militar. Por el contrario, estaba prevista    la posibilidad que cayeran en manos enemigas. A la vez, sin embargo,    las considerábamos como una base a nuestro futuro movimiento,    centros de un movimiento popular armado...

La prueba de una política está en la práctica. Marquetalia fue la    prueba que confirmó el acierto de nuestra política. El ejército lanzó todo el peso de sus armas modernas y su experiencia en la    guerra antiguerrilla contra esta. Pero Marquetalia, también, se    había preparado para la guerra de guerrilla. No fue un simple caso    de valerse de las armas en un momento dado, ya que los dirigentes    del área estaban familiarizados con experiencias anteriores, habían    hecho un estudio de los éxitos obtenidos por el enemigo, y desde el    principio se guiaron por conceptos claros de guerra de guerrilla.    Antes de la agresión, Marquetalia en sí no había sido una zona de    actividad militar. Pero el trabajo hecho con anterioridad en las    áreas aledañas sentó las bases para las operaciones subsiguientes.

La población campesina de Marquetalia no fue abandonada a la suerte    del destino ni antes ni después de la invasión. En ningún momento,    sin embargo, se planteó que las mujeres y niños acompañaran el    destacamento guerrillero, o entorpecer estos destacamentos con    ganado o pertenencias personales. La evacuación de las familias se    planeó con anticipación y sólo quedaron en el área aquellos que    pudieran portar armas. Las familias fueron llevadas a áreas vecinas    donde jugaron un papel importante al buscar apoyo para los hombres    en lucha...

Se había desarrollado un plan de hostilidades con anticipación. El    ejército se vio enfrentado a destacamentos subdivididos en grupos    operando dentro y fuera de las trampas puestas por las tropas. La    guerrilla atacó las fuerzas del gobierno en el momento que estas    ingresaron a la zona. Aunque el ejército eventualmente ocuparía a    Marquetalia, este encontró campos minados y emboscadas por todas    partes, sufriendo perdidas apreciables bajo el hostigamiento    constante. Los guerrilleros se adentraron al terreno montañoso y    selvático. Las fuerzas del gobierno ahora perdían el contacto con    estos, mientras la guerrilla observaba todos los movimientos del    enemigo. Aunque el ejército ocuparía la parte central de Marquetalia,    no podía aislar por entero el área de 5.000 kilómetros cuadrados, y    la iniciativa de elegir el campo de batalla pasó a los guerrilleros.

Sin embargo, a pesar de la capacidad de los Comunistas de ver una nueva victoria en cada gran derrota, la caída de Marquetalia debe ser considerada como una perdida importante en la revolución. Y no fue solamente Marquetalia.  Una vez que esta fortaleza había sido reducida, el gobierno procedió a aniquilar sin mucha dificultad las otras zonas donde los dirigentes campesinos habían dominado por muchos años, Río Chiquito y Guayabero cayeron, y finalmente, en Marzo de 1965, El New York Times anunció que las tropas del gobierno habían ‘aplastado la República Independiente Comunista de El Pato fundada hace trece años... Aviones de guerra y helicópteros transportaron a varios batallones de infantería y destacamentos de la policía nacional a la región para capturar puntos estratégicos y ahora se adelantan operaciones de limpieza. Con la caída de El Pato, las ‘repúblicas independientes’ no eran más que una memoria’.

En cualquier caso, probablemente estaban condenados al fracaso. Como en Viota, se hubieran puesto gordos y cómodos con el paso del tiempo. Sus perspectivas de crecimiento estaban estrictamente limitadas. Pero una vez que el ejército había expulsado a los campesinos de sus casa, estos se convirtieron en una amenaza más a la estabilidad del estado. Desarraigados, no tenían más que hacer excepto seguir el camino guerrillero, y en el proceso sus exigencias se hicieron más revolucionarias.

El Partido Comunista Colombiano, más por casualidad que por diseño, ahora tenía un verdadero movimiento guerrillero en sus manos. A lo largo de los años habían animado a cientos de campesinos a creer en la infalibilidad del partido.  Sin embargo estos mismos campesinos habían sido ahuyentados de sus casas como consecuencia de seguir las directrices del partido, y los dirigentes de partido tuvieron que pensar con rapidez para explicarle a sus seguidores cual había sido el error. Primero culparon a los ultra-izquierdistas del MOEC por haber creado la ilusión que el ejército podría ser derrotado

Desde principios de la lucha en 1964, los guerrilleros estaban    conscientes que ahora el enemigo era más fuerte y tenía recursos    prácticamente ilimitados.... El partido indicó la necesidad de    renunciar a las opiniones anticuadas acerca de la lucha popular    armada y acabar con la fanfarronería y la miopía que nos había    costado sacrificios innecesarios. Estas advertencias fueron    entendidas correctamente por los campesinos armados.

Sin embargo, habían revolucionarios que argumentaron ( y algunos    todavía lo hacen)  que los Comunistas sobrestimaron la fuerza del    enemigo, exagerando sus posibilidades, lo cual creaba, según    ellos, la pasividad de parte de las masas. Pero la experiencia ha    demostrado quien tuvo la razón. 8

Entonces, con más lógica, el descontento de la jerarquía Comunista recae sobre el propio gobierno. Álvaro Delgado, un miembro del Comité Central, en el curso de un artículo que alaba el aniversario de la Revolución Rusa, indicó que

La lucha armada que ahora pelea nuestro pueblo no fue de nuestra    iniciativa. Las posibilidades para la lucha legal no se agotaron    cuando los campesinos fueron obligados a tomar las armas. Fue el    gobierno antinacionalista que, atemorizado por el ímpetu de un    movimiento campesino independiente, montó una ataque contra ellos.    La lucha armada nos fue impuesta por el enemigo, y los campesinos    bajo nuestro liderazgo respondieron al desafío sin vacilación. Es    el enemigo de clase quien bloquea el camino a la lucha legal,    política y democrática. Estábamos en la lucha por los derechos    democráticos porque el régimen los recortaba constantemente. No le    decimos a las masas que deben hacer el sacrificio supremo en todas    las circunstancias. Le decimos que se deben organizar y luchar por    el poder, que la lucha será larga y ardua, y que en una u otra    etapa esto probablemente va a implicar la lucha armada.

No es una cuestión si se quiere o no la lucha armada. El hecho es    que tenemos que batallar. No podemos escoger o decretar la forma    de lucha. Los Comunistas Colombianos no están dedicados al estado    existente de los acontecimientos mucho más que ellos están dedicados    a una forma específica de lucha. Empleamos una variedad de formas,    no porque nos guste la variedad, pero porque la lucha práctica de    las masas y la unidad del pueblo se desarrollan sobre estas bases. 9

El 20 de Julio de 1964, después de casi tres meses de lucha, los campesinos que se habían retirado de Marquetalia bajo el mando de Marulanda tuvieron tiempo para pausar y tomar aliento. Convocaron a una asamblea guerrillera, y elaboraron una reforma agraria de gran alcance, exigiendo la confiscación de los grandes latifundios y la distribución gratis de tierras para los campesinos. 10

Como un miembro del Comité Central, Diego Montaña Cuellar, un personaje algo inconforme dentro del Partido Comunista Colombiano, explicaría más tarde

Tal proclamación no salió de un grupo aislado de importancia    puramente local, Esto fue el fruto del adoctrinamiento largo    y paciente de los campesinos quienes habían sido desposeídos    violentamente, y quienes encontraron expresión política en estas    organizaciones. Este acontecimiento histórico marcó un salto    cualitativo en el proceso revolucionario el concepto pasivo de    mera autodefensa había sido abandonado. 11

A finales de Septiembre de 1964, se hizo otra conferencia atrayendo a todos los destacamentos de guerrilleros y autodefensas que actuaban en el sur de Colombia y quienes habían sido expulsados de sus repúblicas independientes por el ejército. Esta conferencia estableció el Bloque Guerrillero de Sur - un movimiento de débil cohesión formado por campesinos desposeídos cuidadosamente vigilados por el Partido Comunista.

Esta conferencia, en sus resoluciones, declaró que ‘cinco meses después de la primera etapa de la ofensiva contra Marquetalia, las unidades móviles guerrilleras alcanzaron la victoria total sobre la táctica antiguerrillera del gobierno.' Y agregó, con optimismo, que ‘el movimiento revolucionario de acción armada, que ha adoptado tácticas basadas en operaciones móviles guerrilleras, es un movimiento invencible capaz de enfrentarse a fuerzas muy superiores del enemigo, considerar la situación en Marquetalia donde los destacamentos campesinos luchan contra 16,000 tropas del gobierno.' 12

Pero si bien la guerrilla campesina habían 'brotado' del Partido Comunista, este no les proporcionó mucho asesoramiento sobre como conducir una guerra de guerrilla. Durante todo 1965 , la guerrilla de Marulanda y los otros sobrevivientes de las repúblicas independientes fueron notoriamente inactivos, con el resultado que Debray, al escribir un año después, fue abiertamente despectivo de los logros del partido Comunista Colombiano en los últimos años

Hoy, la autodefensa como un sistema y como una realidad ha sido    liquidada por la marcha de los acontecimientos. Colombia, con    sus zonas de autodefensa campesina, y Bolivia, con sus zonas de    autodefensa trabajadora, constituyeron los dos países en los que    este concepto adquirió la fuerza de una línea. Estos dos 'núcleos    de subversión' fueron, con unos meses de diferencia, liquidados    por el ejército Marquetalia, en el sur de Colombia, ocupada en    Mayo de 1964, y las minas Bolivianas invadidas en Mayo y    Septiembre de 1965, después de batallas trágicas. Esta doble    derrota significa el final de una época y da testimonio a la    muerte de una cierta ideología.

Pero cuando fue entrevistado por L'Humanite en Junio de 1966, el secretario general del partido Colombiano, Gilberto Vieira, declaró

Nuestro partido... sin embargo considera que no hay ninguna    situación revolucionaria en Colombia todavía. Este no considera    la lucha armada en ciudades porque tal lucha  no pasará de ser    una serie de acontecimientos aislados ejecutados por grupos    pequeños.... La lucha guerrillera no es en realidad la forma    principal de lucha. 17


Notas:


1  Según los Comunistas, un informe de la CIA en 1960 'puso en una lista estos distritos y enfatizó que era el gobierno quien debía suprimirlos lo más pronto posible ' - Ver López, 'New Stage in Guerrilla Struggle in Colombia'.

2  Gomez, 'The Revolutionary Armed Forces of Colombia'.

3  New York Times, Enero 9, 1963.

4  Gilberto Vieira, 'La Colombie A l'heure du Marquetalia', Democratie Nouvelle, July-August 1965.

5  Una rara ocurrencia. En Perú en 1965 no se permitieron periodistas en la zona de combate, y en Bolivia en 1967 los detalles militares de la campana antiguerrillera sólo se lograron conseguir en las semanas finales.

6  Vieira, 'La Colombie A l'heure du Marquetalia'.

7  Gomez, 'The Revolutionary Armed Forces of Colombia'.

8 Lopez, 'New Stage in the Guerrilla Struggle in Colombia'.

9  Alvaro Delgado, 'The Working Class and Labour Movement in Colombia', World Marxist Review, September 1967.

10  For the 'Agrarian Programme of the Guerrillas of Marquetalia', ver apéndice cinco.

11  Diego Montaña Cuellar, 'Los problemas estratégicos y tácticos de la revolución en Colombia', Punto Final, No. 47, Enero 30, 1968.

12  Citado en Gomez, 'The Revolutionary Armed Forces of Colombia'.

13  Regis Debray, Revolution in the Revolution?

14  Diego Montaña Cuellar, 'Los problemas estratégicos y tácticos de la revolución en Colombia'.

15  Capítulo del reporte central aprobado por Décimo Congreso, ver apéndice seis.

16  Gomez, 'The Revolutionary Armed Forces of Colombia'.

17  L'Humanite, Junio 3, 1966.



Traducido por J.J. Leal, marzo de 2002