Marquetalia in Context


by Paul Wolf, February 22, 2002

The battle of Marquetalia is always cited out of context. In 1958 the National Front coalition government converted the civil war -- La Violencia -- from one pitting Liberals vs. Conservatives, into a war between the oligarquia bipartidista against rural bandoleros unwilling to give up their arms.  The bandoleros were divided Mariachi, for example, joined in the National Front while Chispas remained an outlaw.

In 1959, the Cuban revolution added yet another dimension to the conflict, particularly in the eyes of the United States. The US encouraged South American nations to reorient their militaries toward preventing communists from gaining a foothold.

To obtain US aid, Colombia redefined the remaining bandoleros as communists, although their political agendas were far from clear. In the eyes of the Colombian military, they had always been considered to be bandits without any political agenda.

The orientation of the Colombian military towards internal security can be traced to a 1960 meeting between U.S. President Dwight D. Eisenhower and Colombian President Alberto Lleras Camargo, and other Latin American leaders meeting at Camp David, Maryland.  According to an April 7, 1960 White House memorandum

During the conversation at Camp David, President Lleras made the remark that our mission was not training the Colombian Army in what they really needed.

He stated that there was little prospect of war between the Latin American States or of any deployment of the Colombian Army overseas. He said that what they should be ready for is guerrilla-type warfare since he believed that if the President and Mr. Khrushchev are able to maintain peace, the Communists will use third parties to stir up trouble, including guerrilla activity in all the weak areas of the world.

By some strange coincidence, his comments fit in perfectly with what the US had in mind.

In February of 1962, a Survey Team led by US General William Yarborough visited Colombia to assess the situation and make recommendations. Although the team was informed by the intelligence group that the "some 8,000 communists" in Colombia were "inept bumblers and posed no real threat to the government," Yarborough returned to Washington recommending the assignment of five twelve-man Special Forces detachments to lead the Colombian counterguerrilla brigades, as well as psychological warfare specialists.

A new security plan was developed called Plan Lazo (lasso in spanish). It relied primarily on the use of hunter-killer teams to assassinate the bandoleros/communists.  Plan Lazo followed a newly-developed low intensity warfare model, most notoriously implemented in Vietnam as the Phoenix Program, in which an estimated 20-40,000 civilians were assassinated by US-led hunter killer teams.

According to Michael McClintock, author of numerous books on counter- insurgency

The institutionalization of counter-terror ... came after its theoretical formulation in United States and regional counter-insurgency doctrine in the 1960s. and largely coincided with the reform and development programmes promoted by the US through the Alliance for Progress.  The doctrine, effectively backed by the US's prestige, power, moral authority and material assistance, promoted the use of "'uncivilized" methods quite contrary to the laws of American nations and of the international agreements to which they subscribed.

United States counter-insurgency doctrine, as adopted uncritically throughout most of Latin America, rationalized, sanitized, mechanized and institutionalized what had been traditionally deplored as barbaric and shameful torture and murder by the state.

I believe that this strategy had exactly the opposite effect of what was intended.  While Marquetalia might have led to a meeting in which the FARC was formed, the 3 preceeding years of hunter-killer assassinations are an important context that most people forget. 



Marquetalia en Contexto

traducción por JJ Leal

La batalla de Marquetalia siempre ha sido citada fuera de contexto. En 1958 el gobierno de coalición conocido como El frente Nacional transformó la guerra civil - La Violencia - de un enfrentamiento entre Liberales y Conservadores, a una guerra entre la oligarquía bipartidista y los bandoleros rurales reacios a entregar las armas. Los bandoleros se dividieron Mariachi, por ejemplo, se unió al Frente Nacional, mientras que Chispas permaneció por fuera de la ley.

En 1959, la Revolución Cubana le agregó otra dimensión al conflicto, en particular a la perspectiva Norteamericana. Los Estados Unidos alentaron a la naciones Suramericanas a reorientar sus militares a prevenir que los comunistas se afianzaran en el continente.

Para obtener la ayuda Norteamericana, Colombia redefinió a los bandoleros como comunistas, aunque su agenda política fuera poco clara. Para los militares Colombianos, estos siempre han sido considerados bandidos sin ninguna agenda política.

La reorientación de los militares Colombianos hacia la seguridad interna se puede rastrear a una reunión en 1960 entre el Presidente de Estados Unidos Dwight D. Eisenhower y el Presidente Colombiano Alberto Lleras Camargo, y otros jefes de estados Latinoamericanos en Camp David, Maryland. De acuerdo a un comunicado de la Casa Blanca fechado el 7 de Abril, 1960

Durante la conversación en Camp David, El Presidente Lleras hizo la observación que nuestra misión no estaba entrenando al ejército Colombiano de acuerdo a las necesidades.

También declaró que habían pocas posibilidades de una guerra entre Estados Latinoamericanos o de un despliegue del ejército Colombiano al extranjero. Dijo que ellos deberían prepararse para una guerra de guerrillas, ya que si el Presidente y el Señor Khrushchev son capaces de mantener la paz, los Comunistas utilizarían terceras partes para fomentar el conflicto, incluyendo la actividad de guerrillas en las áreas débiles del mundo.

Por una insólita coincidencia, sus comentarios concordaban a la perfección con los planes de los Estados Unidos.

En Febrero de 1962, un Equipo de Sondeo dirigido por el General William Yarborough visitó a Colombia para evaluar la situación y sugerir recomendaciones. Aunque el Equipo fue informado por el grupo de inteligencia que 'unos 8.000 comunistas' en Colombia eran unos 'torpes ineptos y no representaban una amenaza real para el gobierno', Yarborough regresó a Washington con la recomendación de asignar cinco destacamentos de las Fuerzas Especiales, de doce hombres cada uno, para dirigir la brigadas Colombianas de contraguerrilla, como también especialistas en guerra sicológica.

Se desarrolló un nuevo plan de seguridad conocido como el  Plan Lazo. Se apoyaba básicamente en la utilización de equipos de cazadores-asesinos para exterminar a los bandoleros / comunistas. El Plan Lazo seguía el modelo de guerra de baja intensidad de reciente desarrollo, notoriamente implementado en Vietnam como el Programa Fénix, en el que se estima fueron asesinados de 20.000 a 40.000 civiles por los equipos de cazadores-asesinos dirigidos por los Estados Unidos.

Según Michael McClintock, autor de numerosos libros sobre contra- insurgencia

La institucionalización del contra-terror ... llegó después de su formulación teórica en la doctrina de contrainsurgencia en Estados Unidos durante la década de los 60's, y coincidió en gran parte con los programas de reforma y desarrollo fomentados por los Estados Unidos a través de la Alianza para el Progreso. La doctrina respaldada con efectividad por el prestigio, poder, autoridad moral, y asistencia material Norteamericano, fomentó el uso de métodos 'incivilizados' contrarios a las leyes de las naciones Americanas y de los acuerdos internacionales de los cuales ellos eran signatarios.

La doctrina de contrainsurgencia de los Estados Unidos adoptada sin reparos en gran parte de Latinoamérica, racionalizó, higienizó, mecanizó e institucionalizó lo que tradicionalmente era censurado como inhumano y vergonzoso la tortura y el asesinato perpetrados por el estado.

Creo que esta estrategia tuvo el efecto exactamente contrario al esperado. Aunque  el ataque a Marquetalia pudo haber llevado a la reunión donde se fundó a las FARC, los asesinatos cometidos en los 3 años anteriores por los cazadores-asesinos son un contexto importante que la mayoría de la gente olvida.