Castro ocultó testimonio sobre asesinato de Gaitán


Publicado el domingo, 22 de octubre de 2000 en El Nuevo Herald 
Gerardo Reyes y Pablo Alfonso


El misterio del asesinato del líder político colombiano Jorge Eliécer 
Gaitán tiene ahora un capítulo en Miami: un ex oficial de la inteligencia 
cubana asegura que el gobierno de la isla ocultó el testimonio de un ex 
agente de la CIA que confesó haber participado en el asesinato del 
caudillo liberal en 1948.

Un ex preso político afirmó que el ex agente de la CIA se encuentra en 
Estados Unidos.

En extensas entrevistas con El Nuevo Herald el ex capitán de inteligencia 
Carlos Cajaraville, relató su participación en 1980 en interrogatorios, 
vídeos y grabaciones que se hicieron del testigo con el aparente propósito 
de hacer un gran escándalo internacional.

Pero después de 15 días de interrogatorios, el gobierno cubano decidió 
archivar el caso por razones que nunca conoció a ciencia cierta.

Cajaraville era un veterano oficial de los servicios de contrainteligencia 
del Ministerio del Interior (MININT) que desertó en 1995 y ahora vive en 
Miami.

En la segunda mitad del año 1980, explicó, él y otros agentes interrogaron 
a John Mepples Spiritto, un ex combatiente anticastrista que se identificó 
como agente de la CIA.

"Era un hombre de pelo ensortijado, canoso", recordó Cajaraville. "Hablaba 
con mucha fluidez un español perfecto, a grado tal que cuando se hicieron 
las filmaciones nosotros le dijimos que dijera algunas cosas en inglés 
para que creyeran que era americano".

Spiritto tenía conocimientos muy específicos de muchas operaciones de los
servicios de inteligencia de Estados Unidos en América Latina y utilizaba 
"un lenguaje que sólo identificamos los que trabajamos en inteligencia", 
agregó Cajaraville.

"El nunca reconoció que estuvo involucrado directamente en el asesinato 
[de Gaitán], que la misión de él fue preparar el asesinato", indicó 
Cajaraville. "Los detalles que dio [sobre la muerte de Gaitán] eran 
asombrosos. Algunos los confirmamos con nuestros amigos en Colombia".

El asesinato de Gaitán desató una espiral de violencia en Colombia, 
cuyas secuelas permanecen en la actual crisis del país.

Uno de los testigos fue Fidel Castro, quien se encontraba en Bogotá el 
día del magnicidio en calidad de dirigente estudiantil. Fue el suceso 
más importante de su formación política.

"Su real bautizo como revolucionario", escribió el biógrafo Tad Szulc.

Varias fuentes coinciden en que Spiritto cayó preso a principios de los 
años 60 en una misión conspirativa contra Castro en las montañas del 
Escambray, el mismo escenario en que años antes combatió como guerrillero 
contra Fulgencio Batista.

Pero las opiniones sobre su credibilidad no son unánimes.

El ex combatiente anticastrista del Escambray Eloy Gutiérrez Menoyo 
dijo: "Es un charlatán. Estando preso dijo que era de la CIA y metió 
unos cuentos increíbles buscando su libertad, yo no le pondría 
absolutamente ni un centavo a su versión de que era de la CIA y que 
participó en lo de Gaitán".

Otra cosa opina el ex jefe de la Contrainteligencia del MININT, 
general Fabián Escalante Font.

En su libro La Guerra Secreta, Escalante identificó a Spiritto como 
un agente de la CIA que fue enviado a las montañas del Escambray con 
una misión específica: "meter en cintura" al volátil e indisciplinado 
William Alexander Morgan, otro agente de la CIA alzado en esa región 
contra Batista.

Morgan alcanzó el grado de comandante en el Segundo Frente del 
Escambray, bajo el mando de Gutiérrez Menoyo. Luego del triunfo 
revolucionario, se opuso al gobierno de Castro y fue fusilado.

Según Escalante, Gutiérrez Menoyo nombró a Spiritto capitán el mismo 
día de su llegada en 1957.

El paradero de Spiritto es desconocido. El ex preso político cubano 
Félix Vázquez Robles, quien lo conoció en el Escambray, dijo que se 
enteró recientemente de que podría estar en Estados Unidos.

"Son cosas que se comentan a la carrera y no le presté mayor 
atención porque nunca me simpatizó", dijo Vásquez. "Es un personaje 
extremadamente raro".

En opinión de Gloria Gaitán, la hija del político asesinado, 
Spiritto es una pieza clave para descifrar el papel que jugaron los 
servicios de inteligencia de Estados Unidos en la muerte de su padre.

A principios de los años 60, Gloria vio en La Habana una película del 
gobierno cubano en la que Spiritto confesó la participación de la CIA 
en la eliminación de su padre.

En medio de la proyección, Gloria estalló en llanto y los funcionarios 
de seguridad tuvieron que suspender la sesión para animarla.

La razón de su emotiva reacción, explicó Gloria a El Herald, se 
produjo después de escuchar a Spiritto mencionar un episodio de la 
vida de Gaitán que sólo había oído de boca de su padre y de su madre.

Spiritto dio detalles de la primera parte de la operación que consistía 
en tratar de sobornar a Gaitán para que renunciara a su candidatura 
presidencial, lo que no lograron.

"En el año 47 papá llegó un día a almorzar a la casa y le contó a mamá, 
en presencia mía, que le habían ofrecido ejercer la cátedra de derecho 
penal en La Sorbona en París o en la Universidad de Roma, garantizándole 
la propiedad, en uno de los barrios lujosos de esas ciudades, de un 
espléndido apartamento", relató Gloria. 

Los desvanecidos recuerdos de Cajaraville, el oficial que lidió casi 20 
años después con Spiritto, son los siguientes:

En el segundo semestre de 1980, uno de los tenientes coroneles de 
confianza del entonces ministro del Interior, José Abrantes, le comunicó 
que había "un gallo" en la prisión de Las Villas que quería "librar" 
relatando su historia.

El recluso se había enamorado de la hermana de otro preso y estaba
desesperado por salir de la cárcel.

Spiritto fue llevado a una suite del Hotel Capri que pertenecía al 
actor de películas de gangsters George Raft, donde fue interrogado por 
Cajaraville y por Eduardo Rodríguez, conocido como El Manco Martín.

Allí contó que era de origen siciliano y que había combatido muy joven 
en la Segunda Guerra Mundial. Aprendió a hablar español en México y 
recién creada la CIA, fue enviado a Colombia para neutralizar a un 
candidato que podría convertirse en un factor de desestabilización 
política en la región. Gaitán fue asesinado en la tarde del 9 de abril 
en una céntrica calle de Bogotá por Juan Roa Sierra, quien fue linchado 
horas después por turbas enardecidas.

"Entonces Spiritto comenzó a dar toda clase de información: de Colombia, 
del asalto al Palacio Presidencial en Cuba en 1957, de la invasión de 
Girón", recordó Cajaraville. "Aquello era como abrir una llave, tuvimos 
que empezar un proceso de verificación sistemático".

Spiritto contó que hizo contactos en Colombia con otro agente de la 
CIA, Thomas Elliot, y con un activistas pro nazis para coordinar la 
"neutralización" de Gaitán.

"Cuando le preguntábamos si realmente las turbas habían linchado al 
asesino o si habían sido sus contactos quienes provocaron a las turbas, 
se enajenaba para hablar", dijo Cajaraville.

Al percatarse de la mina de información que ofrecía el testigo, el 
gobierno cubano resolvió hacer un documental. Tras varias reuniones, el 
documental fue finalmente editado y se limitó a las denuncias sobre la 
participación de la CIA en la muerte de Gaitán. Aun así, la cinta no fue 
divulgada.

Cajaraville quedó con la impresión de que los oficiales que participaron 
en el documental estaban temerosos de que el producto final no fuera del 
agrado de Castro.

"El nombre del capo [Fidel] aparecía muchas veces'', explicó. ``Se 
hablaba mucho de su presencia el 9 de abril en Bogotá y había gráficas 
inéditas de su visita, participando en una manifestación".

Después de varias semanas, Cajaraville se enteró del destino de la 
película: las bóvedas oscuras del Ministerio del Interior.


http://www.elherald.com/content/today/noticias/cuba/docs/098448.htm