¿Quién mató a Jorge E. Gaitán? 
                        
La solución del enigma es novelesca y podría estar cercana.

Por Daniel Samper Pizano 

El Tiempo, 11 de octubre de 2000 


Una de las preguntas que más veces se ha formulado la historia nacional 
es la de quién mató a Gaitán. Las respuestas han sido de muy distintos 
colores, pero ahora se plantea una solución que podría esclarecer el 
enigma. Lo malo es que se requiere la colaboración de las oficinas de
inteligencia de Estados Unidos, Cuba e Inglaterra. 

Hace una semana esta columna relató cómo la CIA (Agencia Central de 
Inteligencia de Estados Unidos) rechazó una petición legal del historiador 
norteamericano Paul Wolf enderezada a que la agencia abriera sus archivos 
sobre Jorge Eliécer Gaitán y los sucesos del 9 de abril de 1948.
Ahora surgen versiones fundadas que podrían explicar el silencio de la 
CIA. Según ellas, la entidad estuvo comprometida a fondo en el asesinato 
del caudillo liberal y contó para ello con la aceptación del gobierno de 
entonces y de algunos sectores políticos, incluso un jefe liberal cuyo
nombre no fue revelado. 

La versión tiene características novelescas, pues en el baile entran la 
CIA, Fidel Castro, Scotland Yard (policía británica) y el dueño de los 
pollos Kokorico. Pero es que nuestro país a menudo se explica mejor 
desde la novela que desde las investigaciones exhaustivas. 

Una de las claves de la trama es un ex agente de la CIA llamado John 
Mepples Espirito. Este señor, nacido en Estados Unidos pero de origen 
italiano, fue capturado por las autoridades cubanas a principios de los 
años 60 cuando cumplía en la isla labores de espionaje. Sometido a un 
interrogatorio, confesó haber participado, entre otras acciones, en una 
que se llamó "Operación Pantomima", cuyo fin era sobornar a Gaitán con 
casa, finca, cátedra en Europa y beca para los hijos. Al no conseguirlo, 
su jefe en Bogotá, un agente llamado Thomas Elliot, comunicó la decisión
de "trabajarlo entonces de otra forma" pues era preciso "llevarlo a la 
eliminación física". Para eso acudió a Juan Roa Sierra, personaje que ya 
había hecho otras labores para la CIA. El desenlace fue el previsto, con 
una ñapa: el pueblo enardecido liquidó al autor del crimen, cosa que cayó 
de perlas en los predios de la agencia. 

Espirito realizó su confesión ante una cámara de cine. Un par de años 
después -hacia 1962 o 1963 - el comandante Piñeiro, Jefe de Inteligencia 
de Cuba, invitó a Gloria Gaitán, hija del líder, portavoz de su memoria y 
figura de la izquierda, y le mostró la película sin editar. La declaración 
coincidía con algo que ella había oído a su padre en casa en 1947 cuando 
reveló que le habían hecho seductoras ofertas si aceptaba marginarse de la 
campaña política y dedicarse a dictar clases de derecho en París o Roma. 
Asombrada, Gloria pidió una copia del documento. Pero Piñeiro no quiso 
dársela porque, al parecer, podía deteriorar las relaciones con un hijo 
del ex presidente Ospina Pérez que mantenía buenas relaciones comerciales 
con La Habana. 

Otro colombiano, en cambio, pudo ver unos años después la película ya 
editada y logró captar en una pequeña grabadora de mano las palabras del 
antiguo espía. Fue Arturo Alape, autor de El Bogotazo, uno de los libros 
indispensables sobre aquel suceso. Para entonces algo había cambiado, 
porque los cubanos dijeron a Alape -según la versión de Gloria Gaitán - 
que Espirito era un "fantasioso" y que había inventado su confesión. 

En 1994 Gloria visitó a Fidel Castro, que se hallaba en Bogotá por el 
cambio de gobierno, y le pidió una copia del documental. Pero se llevó 
una sorpresa enorme, porque ahora Castro negó la existencia de la 
película, de la confesión y hasta del espía. Cuando Gloria le reveló que 
tenía la grabación de audio, se produjo, según ella, una fuerte discusión 
entre los dos. 

No pasaría mucho tiempo antes de que surgiera una versión en apoyo de 
la historia del agente. Dice Gloria Gaitán: "En 1993, el doctor Yesid 
Castaño (hoy directivo de Fedecafé) me contactó para decirme que el doctor 
Robayo, dueño de Kokorico, tenía toda la documentación de un agente de la 
CIA llamado Thomas Elliot que había sido su cercano amigo y quien le dejó, 
antes de morir de cáncer, todo el archivo sobre la preparación del 
asesinato de mi padre" . Castaño dijo a Gloria que Robayo estaba dispuesto 
a hacerle conocer la documentación, que incluía fotografías del seguimiento 
previo que se le practicó a la víctima. "No obstante -agrega la hija del 
caudillo - me fue imposible localizarlo y hasta el presente nunca respondió 
mis llamadas. Se debió de arrepentir."

El último capítulo saltó hace un par de meses en Londres, cuando la hija de 
Gloria, María Valencia Gaitán, descubrió en los archivos de Scotland Yard 
que John Mepples Espirito casó con cubana, recibió la nacionalidad de ese 
país y allí reside. 

Gloria Gaitán propone que se cree un tribunal internacional independiente 
ad hoc al cual se revelen los archivos de la CIA, la película original de 
la confesión de Espirito y los papeles de Scotland Yard a fin de que este 
tribunal establezca de una vez por todas, "y caiga quien caiga", quién 
mató a Gaitán. 

Pienso que es una aspiración legítima y justa. 


http://www.eltiempo.com/11-10-2000/reda_4.html

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